La respuesta corta
Si el objetivo principal es guardar muchos datos gastando lo menos posible, el disco duro externo es la opción más rentable [1]. Si lo que importa es la velocidad con la que se abren y guardan archivos, el SSD externo tiene ventaja clara [1]. Para copias de seguridad grandes, la balanza suele inclinarse hacia el disco duro; para trabajo diario con archivos pesados, hacia el SSD.
Diferencias en una tabla
| Criterio | SSD externo | Disco duro externo |
|---|---|---|
| Velocidad de acceso | Muy superior. Ejemplos de la fuente: hasta 540 MB/s en USB 3.2 y hasta 2000 MB/s en NVMe externo [1] | Inferior a la de un SSD [1] |
| Precio por gigabyte | Más alto [1] | Mucho más bajo, la opción más rentable para mucha capacidad [1] |
| Riesgo de fallo | No avisa antes de fallar [1] | Tiene partes mecánicas que pueden romperse [1] |
| Recuperar archivos borrados | Mucho más difícil [1] | Más sencillo [1] |
La tabla resume lo esencial. Las filas de fallo y recuperación no significan que una unidad sea fiable y la otra no: describen problemas distintos que conviene tener presentes al decidir.
SSD externo
Velocidad
Los SSD ofrecen velocidades de acceso muy superiores. La fuente pone como ejemplos un SSD externo USB 3.2 de hasta 540 MB/s y otro NVMe externo de hasta 2000 MB/s [1]. Para comparar variantes internas de SSD, consulta la guía de SSD NVMe o SATA.
Fallos y recuperación
Un SSD no avisa antes de fallar, y recuperar archivos borrados es mucho más difícil que en un disco duro [1]. Por eso no conviene depender de una única unidad, aunque sea muy rápida.
Disco duro externo
Capacidad por precio
El precio por gigabyte es mucho más bajo en los discos duros. Para mucha capacidad por menos dinero, el disco duro es la opción más rentable [1]. Si quieres ver modelos en esta categoría, la sección de discos duros reúne la oferta disponible.
Partes mecánicas
Los discos duros tienen partes mecánicas que pueden romperse [1]. Esto no implica que vayan a fallar, pero sí es un riesgo que hay que tener en cuenta cuando los datos son difíciles de reemplazar.
Para copias de seguridad
Una copia de seguridad sirve para no perder información si una unidad falla. Por eso importa tanto cómo se organizan las copias como el tipo de disco. Una práctica habitual es la regla 3-2-1: 3 copias, en 2 soportes distintos y 1 fuera de casa.
Aplicada al almacenamiento externo, el disco duro puede servir como copia de gran volumen, mientras que un SSD puede usarse para el trabajo activo. Ambos pueden formar parte de la regla, siempre que una de las copias esté fuera de casa. Para ver el conjunto de opciones de almacenamiento, consulta la sección de almacenamiento.
Cuál elegir
Antes de decidir, conviene responder tres preguntas: cuántos datos se van a guardar, con qué frecuencia se accederá a ellos y si existe otra copia de esos datos.
- Copias de seguridad grandes y acceso ocasional: disco duro externo, por capacidad y precio por gigabyte [1].
- Trabajo diario con archivos que se abren y guardan a menudo: SSD externo, por velocidades de acceso muy superiores [1].
- Datos importantes: combina soportes según la regla 3-2-1, con al menos una copia fuera de casa.
Si la cantidad de datos es grande y el acceso es esporádico, el disco duro encaja mejor con el coste. Si los archivos se usan a diario, la velocidad del SSD puede compensar su precio por gigabyte más alto [1].
En resumen
El disco duro externo es la opción más rentable para guardar mucha capacidad y copias de seguridad grandes, mientras que el SSD externo destaca en velocidad para el trabajo diario. Si los datos importan, la combinación de soportes y una copia fuera de casa es más importante que elegir un solo tipo de unidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor para copias de seguridad?
Para copias de seguridad de gran volumen, el disco duro externo suele ser la opción más rentable, porque su precio por gigabyte es mucho más bajo [1]. El SSD externo ofrece velocidades de acceso muy superiores, pero su coste por gigabyte es mayor [1]. Lo prudente es seguir la regla 3-2-1, repartiendo las copias en distintos soportes.
¿Un SSD externo es más resistente?
Las fuentes consultadas no permiten afirmarlo en general. Lo que indican es que los discos duros tienen partes mecánicas que pueden romperse [1], y que los SSD no avisan antes de fallar y que recuperar archivos borrados es mucho más difícil que en un disco duro [1]. Por eso conviene no confiar en una sola unidad.
¿Qué es la regla 3-2-1?
Es una práctica habitual de copias de seguridad: 3 copias de los datos, repartidas en 2 soportes distintos, con 1 copia fuera de casa.
Fuentes
- [1] SSD externo o disco duro externo — Profesional Review (2021-08-07)
