La respuesta corta
Si la prioridad es la privacidad, un vigilabebés sin WiFi basado en radiofrecuencia reduce la exposición a la red, aunque tiene sus propias limitaciones. Según Eroski Consumer, los analógicos usan radiofrecuencia, son muy económicos y sufren interferencias, mientras que los conectados a internet son los más populares y el problema está en la privacidad [1]. Un modelo con WiFi puede ser adecuado si se configura bien, pero exige más atención a la cuenta, al router y a las actualizaciones.
Diferencias en una tabla
| Tipo | Cómo transmite | Lo que indican las fuentes | Qué revisar antes de comprar |
|---|---|---|---|
| Analógico (sin WiFi) | Radiofrecuencia | Muy económicos y más fáciles de configurar [1] | Sufren interferencias y su alcance es limitado [1] |
| Digital (sin WiFi) | Señal que se puede codificar | Más seguros porque la señal se puede codificar [1] | Solo algunos usan FHSS, que cambia las señales automáticamente para evitar escuchas [1] |
| Conectado a internet (con WiFi) | Red WiFi y conexión a internet | Son los más populares [1] | El problema está en la privacidad; conviene revisar contraseñas y acceso remoto [1][2] |
Con WiFi
Un vigilabebés con WiFi depende de la red doméstica, así que su seguridad es tanto la del aparato como la de la red. Eroski Consumer y Panda Security coinciden en varias medidas básicas [1][2]:
- Desactivar el acceso remoto a la cámara y al router cuando no se use.
- Proteger el router.
- Usar una contraseña segura.
- Registrar el dispositivo.
Además, Panda Security recomienda elegir un modelo que permita cambiar la contraseña y que reciba actualizaciones [2]. Si el modelo no permite cambiar la contraseña o no recibe actualizaciones, el riesgo de dejar la cuenta sin protección crece con el tiempo. Para comparar modelos de este tipo, puede verse la sección de cámaras.
Sin WiFi
Los vigilabebés sin WiFi de radiofrecuencia son más sencillos de instalar, según Eroski Consumer, y suelen ser más económicos [1]. Su principal inconveniente es que sufren interferencias y que su alcance es limitado [1]. Para dar una referencia, la misma fuente indica que el alcance mínimo ronda los 300 metros y que los hay de hasta 5.000 metros [1], así que conviene comprobar el alcance del modelo concreto frente a la distancia real de la casa.
En los modelos digitales sin WiFi, la fuente señala que la señal se puede codificar, lo que los hace más seguros que los analógicos [1]. Algunos usan FHSS, una tecnología que cambia de forma automática las señales para evitar escuchas [1]. Por eso, al revisar la ficha técnica, conviene buscar si el modelo menciona codificación o FHSS en lugar de limitarse a la palabra «sin WiFi».
Privacidad y seguridad
La privacidad es el punto que más separa ambos tipos. Eroski Consumer señala que el problema de los conectados a internet está en la privacidad [1], y que los digitales son más seguros porque su señal se puede codificar [1]. Ninguna de estas medidas elimina por completo el riesgo, pero reducen la posibilidad de que la señal sea captada o de que alguien acceda a la cámara sin permiso.
Una lista práctica para cualquier modelo sería:
- Cambiar la contraseña de fábrica por una segura, si el modelo lo permite [2].
- Mantener el dispositivo actualizado, eligiendo modelos que reciban actualizaciones [2].
- Desactivar el acceso remoto cuando no se utilice [1][2].
- Proteger el router de la casa [1][2].
- Registrar el dispositivo según las instrucciones del fabricante [1][2].
Otros criterios
No todo depende de la transmisión. Eroski Consumer recomienda una batería con bastantes horas de autonomía, y destaca que el modo ECO activa el aparato por voz o movimiento [1]. Algunos modelos incluyen además la vigilancia de la temperatura de la habitación con alertas [1]. Estas funciones pueden pesar tanto como el tipo de conexión a la hora de elegir.
Si el objetivo es completar el equipamiento de la habitación, también puede consultarse la sección de bebé y la guía sobre el móvil de cuna, que trata otro tipo de dispositivo para el sueño del bebé.
En resumen
Un vigilabebés sin WiFi de radiofrecuencia evita depender de internet, pero tiene interferencias y alcance limitado. Con WiFi, la privacidad depende de la configuración de la cuenta, el router y las actualizaciones, así que la elección debe pasar por esos criterios antes que por la marca o el número de funciones.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro un vigilabebés con WiFi?
Según Eroski Consumer, los conectados a internet son los más populares y el problema está en la privacidad [1]. Para reducir riesgos, Eroski Consumer y Panda Security recomiendan desactivar el acceso remoto cuando no se use, proteger el router, usar una contraseña segura y registrar el dispositivo [1][2].
¿Qué alcance tiene uno sin WiFi?
Los de radiofrecuencia tienen alcance limitado [1]. Según la misma fuente, el alcance mínimo ronda los 300 metros y los hay de hasta 5.000 metros [1]. Conviene comprobar el dato del modelo concreto antes de comprarlo.
¿Qué es FHSS?
Es una tecnología que cambia de forma automática las señales para evitar escuchas. Según Eroski Consumer, algunos vigilabebés digitales la usan [1]. No todos los modelos la incluyen, así que conviene revisarlo en la ficha técnica.
Fuentes
- [1] Vigilabebés: en qué debes fijarte para elegir este dispositivo con o sin cámara — Eroski Consumer
- [2] Vigilabebés y seguridad — Panda Security